Un shofar está hecho del cuerno de un animal, pero no todos los cuernos son kasher para servir como shofar.
Existen dos tipos de cuernos de animales. Los de chivos antílope y ganado que tienen una envoltura de queratina -la misma sustancia que posee nuestras uñas-
que cubren un hueso; este hueso es fácilmente removible y es hueco, y cuando se corta la punta se convierte en un instrumento que produce sonido.
Existen otros cuernos que son huesos sólidos, como los del venado y la jirafa. Teóricamente es posible taladrar un hueco en estos cuernos y convertirlos
en instrumentos que produzcan sonido, ¿pero sería esto un shofar kasher?
La Mishná dice que todos los shofarot son kasher menos el de ganado. El Talmud explica que cuando la Torá refiere el cuerno del ganado siempre usa la palabra "keren",
que se traduce como "cuerno", mientras que los cuernos de otros animales, aunque se los llame "keren", también se los denomina shofar.
El Shulján Aruj dice que los cuernos que son hechos de hueso sólido y no tienen un centro removible no son kasher para ser utilizados como un shofar,
aunque se les taladre un orificio.
De acuerdo con algunas opiniones, la palabra shofar viene de la palabra "shafra" que aparece en Tehilím e implica algo bello y naturalmente preparado.
Otros alegan que la palabra shofar proviene del vocablo "shefoféret", que quiere decir tubo, o elemento que es hueco en su estructura.
El Talmud dice en nombre de rabí Avahu: "¿Por qué se toca el shofar de un carnero en Rosh Hashaná? Dios dice:
Toca un shofar de carnero ante mí para que recuerdes cómo se amarró a Yitsjak, hijo de Abraham, para que consideres como tú te amarras ante mí".
Cuando Abraham estaba a punto de sacrificar a Yitsjak, Dios lo llamó y le dijo: "No lo sacrifiques, ya pasaste la prueba". Al final de este episodio,
Abraham sacrificó un carnero en su lugar. El Talmud afirma que al tocar el shofar de un carnero, le recordamos a Dios que Yitsjak estaba dispuesto a
permitir que su padre lo ofrendara porque esa era la voluntad de Dios, mientras que Abraham estaba dispuesto a consumar el sacrificio por la misma razón:
cumplir la voluntad de Dios. Dios considera que al tocar el shofar de un carnero, declaramos que también estamos preparados para el sacrificio personal en el nombre de Dios.
El Talmud relata la opinión de rabí Yehuda, quien dice que el shofar de Rosh Hashaná tiene que ser de un carnero.
El Talmud explica que la razón de rabí Yehuda es que como el cuerno de carnero es curvo en Rosh Hashaná, uno debe doblarse en señal de arrepentimiento.
Tomando en cuenta estas dos razones para usar el cuerno de carnero -para recordar el sacrificio de Yitsjak, y que debe ser curvo-,
Maimónides decreta que el shofar que se toca en Rosh Hashaná debe ser de oveja (el carnero es un tipo de oveja). Otros opinan de manera diferente
y sostienen que todos los shofarot son kasher cuando poseen los requisitos mencionados: que sea hueco de forma natural y que sea curvo.
Al mismo tiempo coinciden en que es preferible el shofar de carnero.
Hay un cuerno muy grande y bonito de un antílope llamado kudu. El shofar del kudu es conocido como shofar yemenita.
Es interesante que en el campo yemenita existan dos opiniones sobre cuál shofar usar en Rosh Hashaná.
Rabí Yihhyah Qafahh (quien era un rabino de autoridad muy respetada en Sana'a, Yemen, e introdujo el movimiento Dor Dea que se rige por Maimónides)
decretó que está prohibido usar en Rosh Hashaná cualquier shofar que no sea de carnero. Él trato de convencer a los rabinos en Israel de decretar
la prohibición del uso del shofar de kudu, pero rabí Yosef Tzubiri, otro líder de los yemenitas, no estaba de acuerdo y hoy la mayoría de los
yemenitas sí usan el cuerno del kudu. La razón por la que favorecen este cuerno es porque embellece la mitzvá.
Para elaborar un shofar se saca el hueso y se limpia la parte interior, dejando un orificio. Después se ablanda el hueso sobre un fuego para poder manipular la forma.
Como la punta es sólida, pues el orificio no llega hasta la punta, se utiliza un taladro con mecha larga para completar el orificio. Luego se pule el shofar.
Si se produce una fisura o hueco en la elaboración, el shofar deja de ser kasher. Dado que muchas veces, quienes fabrican los shofarot no son judíos,
es posible que utilicen algún relleno para cubrir una fisura en el shofar, hecho que solamente los rayos X pueden comprobar, por lo tanto,
al adquirir un shofar, es importante saber si en su elaboración hubo una hashgajá de rabinos reconocidos.
* No hay un animal con cuernos aptos para shofar que no sea kasher.
* El kudu no produce el shofar más grande. Existe un carnero que se llama "Marco Polo Argali" con cuernos más grandes y mucho más pesados que los del kudu.
* El animal tsvi cuyo cuerno puede convertirse en un shofar kasher no debe ser confundido con el venado.
Cuando la Torá usa la palabra tsvi se refiere a la gacela, que tiene un cuerno hueco.
No quisiera terminar sin antes desearles que este año, en Rosh Hashaná, cuando Dios escuche los sonidos del shofar de nuestra comunidad,
inmediatamente nos inscriba a todos en los libros de larga vida y salud, y nos conceda un año dulce lleno de paz, felicidad y prosperidad.
Nuevo Mundo Israelita, 27 de septiembre del 2011
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